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Graciela Ramonda(..) Ausente, irreal en cierto punto, la figura femenina vuelve a dominar la obra de Graciela Ramonda. Un cuerpo de novia de pose altiva al que le faltan partes protagoniza la escena en esta nueva muestra en cuyo título, “Promesa de amor”, nos recuerda a la telenovela de la tarde. La frase no es más que un engaño. Muy pronto, se deduce, como en toda la obra de la artista, un drama.
(….)La mujer sin cabeza, ni manos, ni pies, permanece firme, aunque imposibilitada de actuar sin sus extremidades.
Alrededor de la novia oxidada, desfilan uno a uno corazones, todos ellos objetos desgarrados: están revestidos de plumas negras, pequeñas espinas, sedas violetas o negros encajes (¿luto?, ¿sensualidad?); también, puntillosos embalajes, claros y brillantes; son corazones macabros y seductores a la vez, con el dolor a flor de piel, si se los mira bien.
(…)Fragilidad envuelta en un enjambre de hierros, una imagen que la artista entrega en su obra en muchas ocasiones. Un objeto blando o de menor tamaño es protegido o apresado por otro mayor, o más rígido. Lo tierno sobrevive en el interior de una dureza, de una coraza.
También la artista quiere aprisionar, capturar, con su obra, algo que se desvanece, que se escapa y vuelve indefinible.
(…)Un cúmulo de materiales encontrados en la calle (hierro, alambre herrumbrados), motivaron a la artista a trabajar con ellos, y en algunos casos su constitución previa determinó el futuro diseño de las obras.
En trabajos anteriores, la artista había anclado su discurso plástico en diferentes representaciones de la figura femenina, eligiendo un fragmento, el torso, insinuado, sugerido en algunas pinturas, o más acentuado otras veces, explotando las zonas sensibles, las emociones, y dejando de lado la razón.
Estas composiciones marcaron el tono de pinturas de fuerte connotación matérica; más recientemente, en la escultura, la artista afectó y recortó aún más el torso, hasta identificar la figura de la mujer con un opresivo corsé (“Piel amenazada”), o por el contrario, la dura coraza del corsé abrió las compuertas de una fecunda sensibilidad (“Piel emocionada”).
En ambas series, la piel ofrecía una fuente de intensas sensaciones, desplegadas en una amplia diversidad de materiales no convencionales, y situando a su obra más cerca de la instalación.
(…)Como una obsesión, Graciela Ramonda exploró en su obra utilizando el cuerpo como figura o como fondo, en un constante proceso de experimentación con materiales y lenguajes diferentes, en la búsqueda de un lenguaje personal.
En su obra, la artista suelta cada vez más una cuerda, la de la representación del cuerpo, y tensa otra, la del juego libre, para hacer hablar a la obra desde lugares menos conocidos. Profundiza así en la plástica pura, enriqueciendo de esta manera su discurso.
Curriculum Nace en Noetinger, Prov. de Córdoba en 1957, y reside en la ciudad de Córdoba. Profesora de Lengua Francesa y Decoradora de Interiores. Escritora, sus poemas han recibido premios y menciones como también la publicación del libro “NECTARIO” (2003).
Pintora y Objetista. Desde 2000 realiza exposiciones individuales y colectivas. Participa en salones nacionales y en el "Proyecto Patagonia" 1ª Bienal del Fin del Mundo Ushuaia. Argentina
En 2007 coordina el taller “Rituales Femeninos”, proyecto en el que busca crear un vínculo estético-emocional a partir del concepto Placer-Dolor. Realiza los seminarios: “El Genero Libro de Artista Libro- Objeto”. ”. FAC. FyH. U. N. C. “El cuerpo como Metáfora” y “El Cuerpo Ausente”. FAC. De Arquitectura. U. C. C.
MUESTRA INDIVIDUALES Año 2007 Año 2006 Año 2004
PREMIOS Y MENCIONES SELECCIONADA. Exposición de los Salones de Pintura. FUNDACION AVON para la Mujer. Región Raquel Forner. Museo Provincial de Bellas Artes “Dr. Pedro E. Martínez”. Entre Ríos. (2005). 1 - 2 - 3 - 4 ... - Siguiente > |
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